Hoy visita El Rincón Psicotrónico una joya del cine bizarro y bestia que tanto furor causaba en la Europa de finales de los 70, con la curiosidad añadida de tratarse de una co-producción hispanosuiza. Si señores, en un ejercicio casi de autodestrucción nacional el país de la neutralidad y los relojes molones decidió inmolarse culturalmente arrimando el hombro con esa nueva potencia cinematográfica como era la España de la transición, siempre inquieta por deconstruir y llevar a nuevos límites de transgresión formal todo lo que tuviera que ver con tetas y kinkis.
Hal va a pagar caro su pasión por el sexo barely-legal

